Defender el Territorio: La Junta de Pueblos Originarios Coordinados para el Bosque y el Turismo


9 junio, 2025, Por:

Defender el Territorio: La Junta de Pueblos Originarios Coordinados para el Bosque y el Turismo

Durante los últimos 15 años, el Consejo Civil ha venido colaborando con comunidades mediante diversas acciones que han permitido fortalecer la organización. Aquí compartimos una relato escrito por Ernesto Santiago que narra algunos elemento sustantivos de esta organización dde pueblos que defiende su territorio y su cultura.

Los ejidos y comunidades mantenemos y manejamos nuestros bosques porque tenemos un fuerte vínculo con el bien común y con la naturaleza, pues protegerla garantiza nuestra sobrevivencia como pueblos y mantiene nuestras tradiciones. Con nuestras actividades, aportamos el 24% de la recarga hídrica del sistema Cutzamala que lleva agua a la Ciudad de México y su Zona Metropolitana.

Esto es posible por los trabajos de manejo forestal comunitario y gestión comunitaria del agua. Sin embargo, es notable el abandono institucional al campo, pues con escasos recursos y sin apoyo, somos los pueblos quienes nos encargamos de gestionar los recursos naturales y de organizarnos para la administración y conservación de los cuerpos de agua con los trabajos de prevención, mantenimiento y recuperación forestal.

Hoy, lejos de sentir valorado nuestro trabajo, enfrentamos la presión inmobiliaria, el desarrollo urbano, el turismo masivo y sequías prolongadas, constantes amenazas a nuestro territorio que ponen en riesgo la calidad y el abasto del agua para asegurar la existencia colectiva.

Además, estamos experimentando una continua disminución de los caudales en ríos y manantiales efecto de las sequías prolongadas. Vemos también deterioro de los suelos, de la calidad del agua y la pérdida de biodiversidad. Sumado a esto, la demanda hídrica va en aumento, pues hay crecimiento de la población que junto a una precaria infraestructura de suministro comprometen la garantía de abastecimiento de agua para satisfacer las necesidades de las familias campesinas en la región. Lo incomprensible es que, a pesar de ser proveedores de agua, no todos contamos con el líquido, en algunos poblados hasta el 50% de las personas carecen de ella.

Además, estamos viviendo una fuerte presión para vender la propiedad social de la tierra, orillándonos a dejar nuestra visión de lo colectivo con nuestras asambleas para privilegiar intereses privados, dando paso a proyectos inmobiliarios en nuestros ejidos y comunidades, pero sin nosotros.

Ante este escenario, creamos como alternativa la Junta de Pueblos Originarios para el Bosque y el Turismo (POCBOTU), una iniciativa acompañada por el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, que comienza a partir de junio del 2021 como un puente entre los ejidos y comuneros mediante el diálogo activo y participativo, para juntos buscar soluciones de problemáticas en el territorio como la nula planificación de la actividad turística, la renta y compra de tierra.

Este es nuestro manifiesto

  • Vivimos en el suroeste del Estado de México, una región de importancia por los bosques y el agua que sostienen la vida. Somos 15 núcleos agrarios ejidos: Amanalco de Becerra, Capilla Vieja, Corral de Piedra, Potrero, San Bartolo, San Francisco Oxtotilpan, San Jerónimo, San Juan, San Miguel Tenextepec, San Mateo Almomoloa, Agua Bendita y San Lucas y tres comunales: San Juan, San Miguel Xoltepec, Rincón de Guadalupe. Ejidos y comunidades responsables y colaborativas. Un territorio donde conviven mazahuas, matlatzincas, nahuas y otomíes, cuatro culturas ancestrales. 
  • Buscamos planificar y ordenar las actividades turísticas que se encuentran en el territorio.
  • Estamos comprometidos a: conservar los recursos naturales como manantiales, arroyos, ríos, lagos y montes; a proteger el medio ambiente, flora y fauna de nuestro territorio; a promover el consumo y la venta de productos y servicios locales; a favor del turismo equilibrado para la conservación de nuestros ecosistemas y la preservación de nuestro bosque, de la organización comunitaria, del turista responsable, de la mejora continua de nuestros proyectos y de la acción colectiva dentro de nuestro territorio.
  • Estamos en contra de los incendios forestales, tala ilegal, cacería, actividades turísticas masivas y de impacto negativo como: manejar cuatrimotos, motocross y racer  por diversión en espacios naturales; de la extracción de recursos naturales de manera ilegal como heno, orquídeas, aves de la región, entre otras más; de que empresas de turismo privadas utilicen, abusen y no compartan los beneficios con las comunidades, aprovechando que desconocemos aún cómo funciona el mercado del turismo.
  • Pedimos respeto a las tierras de uso común de ejidos y comunales y hacemos un llamado a detener la especulación inmobiliaria sobre nuestras tierras.
  • Queremos que la actividad turística pueda ayudar e involucrar a nuestros jóvenes y a nuestros hijos en la planificación y desarrollo de los proyectos que surjan, con la finalidad que se queden para que no migren más.

Nos organizamos para trabajar sobre estas líneas de acción: 

  • El ordenamiento de las actividades turísticas dirigida desde las comunidades forestales y la participación de grupos de trabajo de producción rural. 
  • El turismo rural con enfoque comunitario, como estrategia de desarrollo territorial y de conservación de los bosques y del agua. 
  • Integración de productivos sostenibles para aprovechar el servicio ambiental de la belleza escénica, al tiempo que se conservan los ecosistemas forestales y sus funciones.
  • Impulsar, facilitar y generar alianzas, acuerdos, aprendizajes para los ejidos y comunidades participantes, por medio del trabajo en equipo, la comunicación y confianza para la creación y consolidación de proyectos en común. 
  • Valorar los servicios ambientales de la región, cuya importancia se define por los bosques y el agua que sostienen la vida en que los pueblos, recursos que no serían posibles sin el manejo sustentable forestal que realizan estos ejidos y comunidades. En particular de los ecosistemas subacuáticos de la región como la laguna de El Sumidero, la presa Corral de Piedra y la laguna de Llano de la Cruz, además de los ríos y sus cascadas que alimentan la presa de Valle de Bravo, es fundamental para el desarrollo del turismo comunitario.
  • Detener el avance del turismo masivo y depredador, que no genera ingresos adicionales a las comunidades ni estimula la conservación del bosque y del agua.
  • Llamar a respetar a los ejidos y comunidades frente a empresas turísticas que desarrollan eventos en sus territorios sin ser informados, consultados, ni incluidos en el reparto de beneficios. Detener la invisibilización de los pueblos y el manejo colectivo para la conservación de los bosques, sin los cuales estos eventos no serían posibles. 
  • Integración de hombres y mujeres de la región como guías de naturaleza para fortalecer a los parques ecoturísticos y como estrategia para promover el arraigo y las opciones de medios de vida sostenibles para los jóvenes.

Fomentar la coordinación entre comunidades y la comunicación interna ha dado frutos, nos reunimos en asamblea mensualmente para analizar y trabajar en unidad. Por ejemplo, las comunidades y ejidos acordamos, prohibir el paso de vehículos motorizados como los razers que afectan la estabilidad de las lagunas con impacto ambiental negativo en el hábitat de ajolotes y acociles. Con base en este acuerdo se han detenido 3 eventos masivos de entrada de vehículos motorizados a la región por parte de la iniciativa privada. También, organizamos la primera carrera atlética intercomunitaria con causa “Corre para Cuidar al Bosque”, como una experiencia de retomar el control de las actividades económicas y de reapropiación de los espacios naturales por parte de la población local. Promovimos con diálogo y construcción de agendas comunes el primer Foro Campesino por los Bosques y el Territorio hacia la construcción de una agenda común regional sobre asuntos territoriales como bosques, agricultura, agua, salud, entre otros, donde aportaron propuestas en todos los ejes de la discusión, con perspectiva de género. En ese mismo sentido, por convocatoria POCBOTU, representantes de 20 núcleos agrarios, doce comités de gestión comunitaria de agua y el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, reflexionamos en torno a los presentes problemas y desafíos por el agua e integramos propuestas a los 3 órdenes de gobierno. Para integrar servicios de turismo locales como experiencias gastronómicas, artesanales, senderismo y aventura, acompañamos la formación de la Agencia Operadora de Viajes, POBOTOUR, en la que los guías y sobre todo las mujeres guías de naturaleza serán el principal capital semilla. 

Últimas entradas